La Iglesia tiene derecho a hablar de política. Más aún: tiene el deber de hacerlo cuando están en juego los fundamentos morales de la vida social. Pero ese derecho no se agota en el comentario coyuntural ni se realiza plenamente cuando el discurso eclesial se limita a acompañar —o corregir levemente— el debate político tal como lo formulan los actores del sistema. En ese punto, la palabra de la Iglesia corre el riesgo de perder densidad, fuerza profética y capacidad de orientación real de las conciencias.
Las recientes intervenciones de responsables de la Conferencia Episcopal han vuelto a situar a la Iglesia en el foco del debate público. No es ese el problema. El verdadero interrogante es otro: ¿qué tipo de palabra está ofreciendo hoy el episcopado a una sociedad profundamente desorientada? ¿Una palabra doctrinal, estructural y formativa, o un comentario más…
Autor: INFOVATICANA
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…



















