Por Randall Smith
En la película Cinderella Man (2005), basada en la vida del boxeador James J. Braddock, hay una escena conmovedora en la que Braddock, después de haber recibido asistencia del gobierno por un tiempo para mantener a su familia, se presenta en la oficina pública para devolver ese dinero. Estuvo ahí cuando lo necesitó, y ahora quiere devolverlo para que esté disponible para otros. Es algo casi imposible de imaginar hoy. ¿Devolver dinero… para que otros puedan recibir ayuda?
En su discurso inaugural de 1961, John F. Kennedy pronunció su célebre exhortación: «No preguntes qué puede hacer tu país por ti; pregunta qué puedes hacer tú por tu país». Hoy sería impensable —si no considerado “fascista”—.
En el diálogo Critón de Platón, el amigo de Sócrates le dice que, aunque ha sido condenado a muerte, los funcionarios mirarían hacia otro lado…
Autor: The Catholic Thing
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…



















