El discurso del Papa León XIV en el Congreso de los Diputados no dejó indiferente a nadie. Los políticastros que asistieron lo vitorearon con requiebros hipócritas. Los esquiroles que se ausentaron le repudiaron con banales ideologemas. Los periodistas sistémicos le recriminaron sus intromisiones en los depravados derechos de mentirijillas. Algunas voces conservadoras le sospecharon palanganero del globalismo, mientras que los acostumbrados éforos del progresismo le tildaron de rémora medieval. Toda una subasta de desvaríos acorde a los efectos psicotrópicos de las ideologías.
Autor: Eduardo Gómez
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…


















