La diplomacia de la Santa Sede ha sido, durante siglos, una de las más finas y conscientes del mundo. No por afán de poder, sino por una convicción profundamente arraigada: cada gesto del Papa tiene un peso que trasciende lo pastoral y se proyecta inevitablemente sobre el tablero político. Por esa razón, Roma ha sabido históricamente esperar, aplazar, renunciar o desviar viajes cuando el contexto amenazaba con contaminar la misión espiritual del Pontífice. No fueron pocas las ocasiones en que se desaconsejaron visitas a países en plena crisis institucional o en vísperas electorales, precisamente para evitar que la presencia papal fuera utilizada como una fotografía legitimadora o como un bálsamo para gobiernos acorralados.
En este medio hemos sido críticos con Francisco, pero el pontificado anterior fue particularmente consciente de este riesgo. Se evitaron…
Autor: Redacción
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
Los hallazgos científicos que sugieren su autenticidad como reliquia de la Sábana Santa de Turín
Los partidos políticos españoles no quieren a los provida cerca de los abortorios. Les hemos hecho daño y van a por nosotros….seguir leyendo



















