En pleno mes de agosto, cuando las maletas se llenan de toallas y agendas más ligeras, el evangelio nos recuerda que entrar en el Reino no es fácil para quien vive aferrado a sus riquezas (cf. Mt 19,23‑30). Jesús habla del camello y del ojo de la aguja para expresar hasta qué punto ciertos apegos cierran la puerta a la vida verdadera. Entre esas “riquezas” pueden estar no sólo el dinero, sino también las ideas, las imágenes y las lecturas que vamos dejando entrar sin filtro en nuestra mente. El verano, con su tiempo extra para leer, puede ser ocasión para que un libro ensanche el corazón… o para que lo estreche.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…



















