El rey Salomón pidió a Dios el don del discernimiento para distinguir entre el bien y el mal y gobernar así con justicia a su pueblo, por ello le fue concedido un corazón sabio. El bien común político ya había sido revelado por Dios antes de que lo estudiara Aristóteles, indagara en él Santo Tomás y lo perfeccionara la doctrina social de la Iglesia.
Toda política parte de un corazón sabio y la sabiduría es de prescripción divina. Afirmación en armonía con la tradición aristotélico-tomista: el bien común no solo es superior al individual sino que -decía el Aquinate- es más divino porque muestra mayor parecido a Dios, que es la última causa de todo bien. Por complicado que parezca el terreno objeto de estudio, el Catecismo de la Iglesia Católica tampoco da lugar a dudas sobre la objetividad del bien común: “El bien de todas las personas y de toda persona“….
Autor: Eduardo Gómez

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…



















