Siete espadas ¡Oh Reina! / se ciernen en tu Corazón Inmaculado, / laminas para el sacrificio supremo, / que con esmero el Padre ha preparado.

Redacción (28/03/2024, Gaudium Press)
Las espadas de la Reina
Siete espadas ¡Oh Reina!/ se ciernen en tu Corazón Inmaculado, / laminas para el sacrificio supremo, / que con esmero el Padre ha preparado. / Desde la eternidad, en su amor infinito, / mayores insignias no ha encontrado.
En previsión del momento álgido, / tantas cristalinas lágrimas han surcado, / tu purísimo y maternal rostro, / que no queda ya más que diamante y oro, / para derramar a los pies del Crucificado.
Pero en cuanto no llega el rojo final / en tu lívida faz se ha clavado, / para consolar el Señor de los tormentos, / una sonrisa serena, fortaleciendo así el amado.
Ese amor sin límites, cuyo dolor ha velado, / en apacible y celestial mirada transparece. /
Autor: Saúl Castiblanco
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















