En los momentos de dificultad, insensibilidad y aridez, el alma debe recordar las consolaciones en las que sintió el amor de Dios y perseverar.

Redacción (01/03/2026 10:40, Gaudium Press) Aunque hoy en día casi todas las embarcaciones son propulsadas por motores, todavía se puede ver esta escena: pescadores siempre al acecho de vientos favorables que faciliten su labor.
Cuando estos no llegan, solo queda una salida: remar.
De una observación cotidiana como esta podemos extraer una lección para esta liturgia dominical.
Muchas veces, el barco de nuestra alma encuentra vientos de alegría que lo hacen avanzar velozmente, casi volando sobre las aguas de la vida espiritual; momentos en que sentimos el Amor Divino soplar a través de gracias sensibles. Otras veces, la nave de nuestro espíritu se enfrenta a quietudes desoladoras, nada se mueve, y el calor del sol se hace sentir. Si…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ó ¿Todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es una cuestión que…
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…



















