Las llamadas lágrimas emocionales se producen en respuesta a estímulos intensos. Así surge el llanto motivado por la tristeza o por la alegría. Dicen los científicos que este tipo de lágrimas tiene una composición química algo diferente a las lágrimas basales, que son las que constantemente lubrican nuestros ojos.
La comprensión moderna de las lágrimas es, en cierto sentido, unidimensional, pues está anclada en el sentimiento. En la antigüedad el enfoque era distinto, más objetivo. Cuando Eneas recordaba la sangre derramada en Troya evocaba las lágrimas de las cosas, que reconocen sin ilusiones que este mundo está roto.
Erik Varden, obispo y escritor noruego, en su reciente libro Heridas que sanan (Madrid 2025) vincula estas lágrimas de la Eneida con el llanto de Jesús que precede a la…
Autor: Guillermo Juan Morado
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















