Nuestra sociedad, inmersa en el materialismo, se aferra con fuerza a efímeros placeres, divertimentos y distracciones a fin de olvidar la certeza compartida por todos los hombres, la muerte. Así, evitamos reflexionar sobre nuestra mortalidad y, por ende, sobre el sentido de nuestra vida, rehuyendo las trascendentales preguntas que Bécquer tan bellamente expresara: “¿Vuelve el polvo al polvo? / ¿Vuela el alma al cielo? / ¿Todo es sin espíritu, podredumbre y cieno? / No sé; pero hay algo que explicar no puedo”.
Paradójicamente, al tiempo que evitamos ser interpelados por las más importantes cuestiones, vivimos rodeados de la cara más siniestra y perversa de la muerte. Esa, que aunque no se nombra, se ha impuesto, de diferentes formas y con gran descaro, en una sociedad seducida por el ocultismo, el morbo y lo siniestro al grado que son tendencia los tatuajes, las…
Autor: Angélica Barragán

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















