A las puertas de su jubilación, el filósofo Rogelio Rovira, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, ha querido pensar con calma aquello que nuestra cultura prefiere evitar: la entrada en la vejez. Inspirado por una sugerente intuición de Manuel García Morente —la vida como un viaje de cuatro estaciones, cada una con “sustantividad, esencia y finalidad propias”—, Rovira se centra en la última de ellas para mostrar que la ancianidad no es un apagamiento, sino una forma genuina de existencia humana.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
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