A simple vista, podría parecer que la teología climática es una mera vuelta al paganismo panteísta. La naturaleza deja de ser objeto de asombro y maravilla; deja de ser esa Creación ‘buena’ que Dios nos ha encomendado para ejercer sobre ella un dominio justo, poniéndola a nuestro servicio pero a la vez encargándonos su cuidado amoroso. Destruidas las nociones de un Dios creador y de su encomienda, el hombre convierte el planeta, con todas las criaturas y portentos que alberga, en su nuevo dios, porque la adoración es su vocación irreprimible; y si esa adoración no se dirige a Dios, necesita buscarse un sucedáneo, llámese Madre Tierra o el coño de la Bernarda. Aunque, a la postre, todas las adoraciones sucedáneas encubren el culto al Dinero; también la religión climática, por supuesto.
Autor: Juan Manuel de Prada
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…
Mitos sobre el yoga, el budismo y otras prácticas espiritistas que te alejan de Dios
El padre Luzón advierte sobre los posibles peligros y consecuencias de involucrarse en estas prácticas desde una perspectiva cristiana. ¡Continúa leyendo y no te pierdas los detalles sobre los mitos…



















