Por P. Paul D. Scalia
La inquietante historia del rico y Lázaro (Lc 16,19-31) quizá se entienda mejor al revés, a la luz de dónde los encontramos al final del relato. El estado de cada uno en la otra vida —el sufrimiento del rico y la paz de Lázaro— revela la realidad de quiénes son. Sin los adornos, vestidos y disfraces de este mundo, vemos la pobreza del rico y la riqueza de Lázaro. Vemos con mayor claridad el peligro de las riquezas.
Es una parábola sobre el peligro de la riqueza. No sobre la maldad de los bienes creados o de las posesiones. Los bienes del mundo obviamente tienen su lugar. Dios creó el mundo material para manifestar y comunicar su gloria. Debemos usar los bienes de la creación para glorificarlo y para beneficio de los demás. Nuestro Señor no es marxista, y la propiedad no es robo. Por lo tanto, el problema no es la riqueza del rico en sí misma.
Autor: The Catholic Thing
Mitos sobre el yoga, el budismo y otras prácticas espiritistas que te alejan de Dios
El padre Luzón advierte sobre los posibles peligros y consecuencias de involucrarse en estas prácticas desde una perspectiva cristiana. ¡Continúa leyendo y no te pierdas los detalles sobre los mitos…
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
Los hallazgos científicos que sugieren su autenticidad como reliquia de la Sábana Santa de Turín
Los partidos políticos españoles no quieren a los provida cerca de los abortorios. Les hemos hecho daño y van a por nosotros….seguir leyendo



















