Autor: Luciana Rogowicz
Como buen Padre, Dios conoce nuestra esencia, nuestra interioridad, nuestras debilidades, fortalezas, anhelos, conoce absolutamente todo. Y nos creó como seres materiales, con cuerpo. No somos sólo espíritu, sino que somos también cuerpo. Podríamos decir que somos un cuerpo espiritualizado.
Y como seres corporales nos comunicamos y expresamos a través de nuestros sentidos. No nos alcanzan sólo los pensamientos y conocimientos intelectuales sino que cuando hablamos de relaciones interpersonales necesitamos del contacto.
Esto se hizo evidente durante la pandemia. Sufrimos tanto a pesar del gran desarrollo de las comunicaciones que hubo. Necesitamos el contacto con el otro, su presencia real.
Y como Dios nos conoce íntimamente porque Él nos hizo de este modo, es que también se pone en contacto con nosotros de una forma física. A lo largo de toda la historia del ser humano, desde el…

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…


















