Desde siempre, religión y política han estado más entrelazadas de lo que el hombre moderno quiere reconocer. La religión, ocupada en la vida eterna, y la política, limitada al orden temporal, forman un binomio en permanente tensión. Cuando se prescinde de la trascendencia, la política degenera en puro cálculo terrenal y pierde su orientación hacia el bien común. No es casualidad que Benedicto XVI recordara que la fe libera a la política de los mitos ideológicos que hoy la intoxican.
El consenso como mito
En la política contemporánea, todo se somete al consenso, incluso aquello que no depende de pactos: la vida, el sexo, la muerte. Aristóteles ya advertía que la convención no convierte en justo lo que es contrario a la naturaleza. El problema es que, al reducirlo todo a acuerdos, se sustituye la verdad por votaciones, y el resultado no es justicia sino mera…
Autor: INFOVATICANA
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…

















