Muchos pastores se encontraría fray Juan de la Cruz a lo largo de su vida por los campos de Castilla, La Mancha y Andalucía. Esa vida rural que marca a fuego su existencia le ayuda a poner la mirada siempre en el cielo. Campos de cereal que una vez cosechados sirven de pasto a los rebaños. Los años pasan y todo cambia cuando una monja se cruza en su camino recién ordenado sacerdote. Es la Madre Teresa de Jesús que ha ido a fundar un convento en Medina del Campo. El joven sacerdote carmelita sueña con una vida más entregada a Dios y la monja fundadora además sueña con algo más que con abrir conventos de monjas, también busca frailes para sus monjas. Se lo propone al jovenzuelo que le coge el envite y le dice que o se da prisa o se busque otro. Todo está en los planes de Dios. Hay que dar tiempo y así sucede. Poco después nace el Carmelo Descalzo masculino con fray Juan…
Autor: Rafael Pascual Elías OCD
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