Si hay una oración que puede decirse con propiedad que desciende directamente del cielo, esa es el Gloria. Sus primeras palabras no fueron compuestas por hombres, sino cantadas por los ángeles la noche de Navidad: «Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad». La Iglesia tomó ese canto celestial y lo desarrolló hasta convertirlo en una de las expresiones más puras y solemnes de la alabanza a Dios. En este capítulo de Claves — FSSP, se profundiza en el sentido del Gloria, en su lugar dentro de la Misa y en los gestos y oraciones que conducen a la oración colecta, verdadera síntesis de la súplica del pueblo cristiano.
El Gloria: un himno de alabanza angélica
El Gloria no fue incorporado de manera inmediata a la liturgia romana. Durante siglos, su uso estuvo reservado a ocasiones muy concretas. Primero se cantaba únicamente en la Misa de…
Autor: INFOVATICANA
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















