Con el canto del Credo, la Misa de los catecúmenos llega a su culminación y se abre el umbral hacia la Misa de los fieles. Situado después del Evangelio y de la homilía, el Credo es la respuesta solemne del pueblo cristiano a la Palabra que acaba de escuchar. No se trata de una reflexión personal ni de un sentimiento íntimo, sino de una adhesión pública, consciente y total a las verdades reveladas por Dios: “Sí, Señor, creo”. Por eso, los fieles se ponen en pie al recitarlo, manifestando exteriormente la firmeza de su fe.
El origen del Credo: del bautismo a la liturgia
En su origen, el Credo no fue compuesto para la Misa. Las grandes profesiones de fe —el símbolo de Nicea-Constantinopla y el símbolo de los Apóstoles— nacieron en el contexto del catecumenado bautismal. Eran fórmulas transmitidas a quienes se preparaban para recibir el bautismo, como resumen…
Autor: INFOVATICANA
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…



















