Nicolás Poussin (1594-1665), pintor seducido por la mitología griega y romana, realizó un tipo de pintura muy culta, poco asequible al espectador común. A pesar de su denominado clasicismo, me parece un precursor de las vanguardias del siglo XX precisamente por ese esfuerzo que exige al espectador de interpretación de lo que allí se representa. Pues en la mayoría de sus obras no sabemos a ciencia cierta quién es el personaje representado en el cuadro ni lo que allí está haciendo o padeciendo. Véase si no La caza de Meleagro del Museo del Prado, cuadro magnífico en el que no se nos muestra dónde está Meleagro ni qué es lo que va a cazar.
Autor: Ángel Vicente Valiente Sánchez
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…


















