Vivimos en una cultura que no soporta el silencio porque no acepta la gracia. La imposibilidad moderna de quedarse quieto no es sólo un problema psicológico o social, sino una resistencia más profunda: la dificultad de acoger una presencia que no depende del esfuerzo, del control ni de la explicación. En este contexto, el templo cristiano aparece como uno de los pocos lugares donde el hombre puede detenerse sin huir, porque allí el silencio no está vacío, sino habitado por una Presencia que precede y sostiene.
Autor: Antonio Torres
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
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