Del ser místico esponsal de la Iglesia deriva, por consiguiente, su ser maternal. La Iglesia también debe considerarse como madre fecunda que engendra nuevos hijos ―los miembros del Cuerpo Místico―, nutriéndolos mediante el bautismo, la eucaristía, el resto de los sacramentos, la Palabra de Dios y, en definitiva, la gracia sobrenatural, para que lleguen a ser santos.
Autor: Jaime Mercant Simó

Continuar leyendo en: www.infocatolica.com
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















