En una de sus catequesis recientes, el Papa afirmó: «Cristo nos alcanza también en este abismo, atravesando las puertas de este Reino de Tinieblas. Entra, por así decirlo, en la misma casa de la muerte para vaciarla. Para liberar a los habitantes tomándoles la mano uno por uno. Es la humildad de un Dios que no se detiene delante de nuestro pecado, que no se asusta frente al rechazo extremo del ser humano». La fuerza poética de estas palabras es innegable, pero su formulación, leída sin precisión teológica, corre el serio riesgo de sembrar confusión en un asunto que la Iglesia ha tratado siempre con extremo cuidado.
La fe católica enseña que Cristo descendió “a los infiernos” tras su muerte, pero el sentido de esa expresión —descendit ad inferos— no se refiere al infierno de los condenados. En la tradición bíblica y patrística designa el sheol o hades, el…
Autor: INFOVATICANA
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ó ¿Todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es una cuestión que…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…



















