Es la reciente y casi heroica gesta de un joven francés, que ha cargado sobre sus hombros una Cruz de 35 kg. Para volver a coronar el Aneto: se la habían cargado, y despeñado unos energúmenos, que viven de ofender a Dios y a los creyentes, los hijos de Dios.
Es la fijación de la progrez de todos los colores -antes era rojelio en exclusiva, más los masones que se apuntan a cualquier color que les beneficie; a los que pagan «religiosamente»: porque, como decía el clásico fraile: «todo es bueno para el convento»-, hoy poblado de todos ellos: tan multicolor como los arcoíris, tan de éstos últimos años.
Y esa gesta de este joven es -debería ser- el leit motiv de la Reevangelizacion que debería emprender, la Iglesia, a marchar forzadas –magnis itineribus-, respecto a sí misma, en primer lugar, para convertir a las almas todas y a la Sociedad: que por/para ésto mismo la…
Autor: José Luis Aberasturi
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…


















