La samaritana es una mujer que se deja mirar por Jesús. Jesús la pide que le dé de lo suyo, porque quiere darse a ella por completo. No la exige, no la juzga, no la señala. La acepta como es. Conoce su vida, su historia, sin necesidad que ella se la cuente. Sabe lo que ha vivido y su deseo de plenitud. Su vida ha sido una búsqueda continua por alcanzar la paz y la alegría en su vida. Pero, se ve rechazada, porque ella no ha sabido, escoger el mejor camino. Pero, Jesús viene a ella, la ve y la ama. Le pide que le sacie su sed. Pero, ella se ve pobre y pecadora, para dar de beber al Señor, al que todavía no puede reconocer. Pero, Jesús, le pide de beber, para poder entrar en su vida.
Autor: Belén Sotos
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