La fiesta de la Presentación del Señor en el Templo de Jerusalén nos lleva de nuevo al misterio de la Navidad que hemos celebrado. En esta fiesta recordamos como María y José entran en el Templo para circuncidar a su Hijo, y ponerle un nombre. La circuncisión es el rito judío por el que los varones pasaban a ser propiedad del Dios de Israel, y quedaban incorporados al pueblo de las promesas. De esta manera, José y María presentan dos tórtolas para ofrecer al niño en el Templo. Es la ofrenda de los pobres del Señor, que se une a la verdadera entrega del Hijo. Así, el Señor va a recibir un nombre nuevo: Jesús, porque él va a salvar a su pueblo de los pecados.
De este modo, el Hijo entra en el Templo de Jerusalén como Aquel en quien se cumple la alianza de Dios con el hombre. El Señor es el mediador de un pacto nuevo de Dios con toda la humanidad. Él se presenta a…
Autor: Un camino de fe
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…


















