El otro día tuve esos destellos o susurros de felicidad. Esos “aires” que aparecen repentinamente en un momento particular donde uno siente que es feliz, donde uno puede tocar por un momentito a la felicidad.
Y en ese instante, en mi interior, le estaba dando a gracias a Dios por ese momento tan hermoso y por todo lo que hace por mí y me visualicé dándole gracias a Él en el momento de la cruz. Cara a cara, diciéndole gracias por lo que hizo, por lo que hace, y que lo valoro y que quiero hacer de mi vida una vida que haga que valga la pena todo lo que Él atravesó por mí.
Siempre nos dicen, y es verdad, que todo lo que Jesús atravesó en la pasión lo hubiese hecho sólo por una persona, por cada uno de nosotros de forma individual, con nombre y apellido. Y me parece importante contemplar este misterio siempre, y especialmente en esta época de cuaresma.
¿Somos…
Autor: Luciana Rogowicz
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…


















