
Por David G. Bonagura, Jr.
La Semana de las Escuelas Católicas, como otros acontecimientos y fiestas del año de la Iglesia, tiene dos dimensiones. Una recuerda el propio acontecimiento: en este caso, la multitud de bendiciones que las escuelas católicas ofrecen a los fieles y a las comunidades que las rodean. La segunda es externa: las fuerzas que rodean, o incluso amenazan, el acontecimiento. Durante décadas, el clero y los educadores católicos han sentido constantemente la amenaza de una realidad inminente: el cierre de escuelas por la baja matrícula, signo de tiempos infieles.
A esta amenaza de décadas se suma ahora una nueva y seductora: la disponibilidad masiva de la inteligencia artificial (AI). La preocupación principal no es qué harán las escuelas para evitar que los alumnos utilicen la AI para realizar sus tareas (aunque este es un problema grave), ni el temor de…
Autor: The Catholic Thing
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