Uno de los lugares comunes de la mentalidad liberal en general y de la católica liberal en particular es que, a partir del Concilio Vaticano II, ha perimido el magisterio perenne sobre la debida unión entre la Iglesia y las comunidades políticas. Dicho de otra manera, el laicado católico debería renunciar a la cristianización de la vida social. Según esto, esta aspiración –el restablecimiento de una civilización cristiana o cristiandad u orden social cristiano– pudo haber sido explicable en otra época; hoy, de lo que se trataría, es de plasmar un orden social profano inspirado, en el mejor de los casos, en un cristianismo no institucional sino ambiental. Si fuera ecologista, ¡todavía mejor!
Autor: Germán Masserdotti
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo es un pecado que puede manifestarse de diversas formas y llevarnos por un camino de autodestrucción espiritual. Continúa leyendo este artñiculo para conocer cuales son los pasos que…
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…



















