El sábado pasado aparecieron los restos mortales del pequeño Émile Soleil, desaparecido misteriosamente el pasado 8 de julio en el pueblo alpino de Haut-Vernet, a unos 150 km al noreste de Marsella, donde se encontraba pasando las vacaciones en la residencia de verano de sus abuelos.
Desde el principio quedaron abiertas todas las posibilidades, desde un secuestro a un accidente, pasando por que el niño se perdiera. En los días siguientes, las autoridades y los vecinos pusieron en marcha todos los esfuerzos posibles para encontrarlo, sin éxito. La posibilidad de un secuestro llevó a sus padres, Colomban, de 26 años, y Marie, de 25, a dirigir un mensaje grabado a su hipotético captor, apelando a su angustia para pedir su liberación.
Tras conocerse el hallazgo de su cadáver, y desvanecida toda esperanza, la familia lanzó un comunicado a través de su abogado, donde…
Autor: ReL
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