Con el manifiesto de 2004 del parlamentario británico David Willetts y su incendiaria sentencia de que «el feminismo es el nuevo natalismo» surgió una corriente, la del «feminismo natalista» o el «feminismo de la fecundidad».
Un postulado transversal que ligaba el incremento de la natalidad a la desaparición del hipotético «patriarcado», de modo que solo con la incorporación masiva de la mujer al trabajo o la desaparición de los llamados «roles tradicionales de género» se podría revertir la extendida pirámide de población invertida y el invierno demográfico.
Los países nórdicos, Finlandia, Suecia o Noruega, son frecuentemente enmarcados en esta tendencia feminista por sus propuestas de conciliación laboral, fomento de la natalidad y división de responsabilidades.
En Finlandia, por cada hijo se ofrecen hasta 320 días de permiso a repartir entre el padre y la madre…
Autor: José María Carrera
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…


















