Por Brad Miner
La guerra es algo terrible. Si encontramos gloria en ella, es porque admiramos a los soldados por su valentía, su pericia y su sacrificio. He conocido soldados que desfilan en los desfiles del Día de los Caídos o del Cuatro de Julio y se sienten orgullosos de su servicio, exactamente como en el Día de San Crispín en Agincourt, cuando Enrique V (según el Bardo) prometió a sus soldados:
El que sobreviva a este día y llegue a la vejez,
cada año en la víspera invitará a sus vecinos a un festín
y dirá: “Mañana es San Crispín”;
entonces se arremangará y mostrará sus cicatrices
y dirá: “Estas heridas las recibí el día de Crispín”.
Los viejos olvidan; sin embargo, todo se olvidará,
pero él recordará con ventaja
las hazañas que hizo aquel día; entonces nuestros nombres,
familiares en su boca como palabras del hogar…
serán recordados de nuevo en sus…
Autor: The Catholic Thing
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…



















