Desde niña, Guadalupe Arbona Abascal dice sentir ese estremecimiento que provocan las cosas cuando hieren, sorprenden o maravillan. En «Piel de gallina» convierte ese temblor en un cuaderno de notas donde la experiencia vivida —la enfermedad, la docencia, la lectura, el cuerpo que se cansa y se conmueve— se vuelve palabra consciente y agradecida. A través de sus maestros literarios, de sus alumnos y de tantas mujeres que “le salen” al escribir, se perfila una forma cristiana de mirar la realidad: aprender a leer hasta la propia piel de gallina como lugar donde Dios se insinúa en lo cotidiano.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
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