Florence y Bruno viven en Francia, son dueños de una granja y tienen siete hijos. Su vida cambió de manera asombrosa un día al cruzar el atrio de la parroquia de su pueblo. Una serie de inexplicables conversiones se fueron sucediendo.
«Mi nombre es Bruno, tengo una granja y soy el marido de Florencia. Tenemos ganado vacuno y porcino», comenta el padre de familia en la web Decouvrir Dieu.
«Nosotros no venimos de familias católicas muy ‘practicantes’… estamos bautizados pero nada más. Yo personalmente tuve una infancia muy difícil y la relación con Dios fue siempre muy distante. Pero un día nos invitaron a escuchar misa en nuestro pueblo», comenta Florencia.
Un contagio divino
A partir de ahí, algo cambió. «Aceptamos ir a la iglesia con los niños. Al mayor, Adrien, que tenía 8 años, el cura le pidió que fuera monaguillo. Él no sabía cómo tenía que hacer. Aquello fue una señal…
Autor: Juan Cadarso

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…



















