Cuando Dios repartió la tierra entre los pueblos del mundo, los georgianos llegaron tarde por entretenerse en uno de sus ya célebres banquetes. Para excusarse, dijeron que habían estado brindando a su salud y lo invitaron a sumarse. Dios se divirtió tanto que decidió regalarles la última porción que quedaba por conceder, la que se había reservado para Él.
Aeropuerto de la vieja Tiflis, hoy, para muchos, la moderna Tbilisi. Capital de un país que el mundo llama Georgia –por San Jorge, su patrón–, pero que, en realidad, constitucionalmente y para los locales, se llama Sakartvelo, ah y su idioma es el kartuli. Hoy, el día luce espléndido, quizá, hasta hace un poco de calor. La marshrutka que nos lleva con dirección al centro de la ciudad discurre por la calle George W. Bush. El que fuera amigo yankee del presidente Saakashvili –que está encarcelado- durante la…
Autor: Juan Cadarso
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …
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Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariencias de la Virgen Maria mas conocidas, y que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diverso…



















