León XIV ha dado este sábado a su viaje por Francia una secuencia de enorme fuerza espiritual y humana: comenzó junto a los migrantes de la Maison Bakhita, pidió a las comunidades convertirse en una Iglesia que acompaña de verdad a quienes descubren la fe, celebró ante una multitud en la Plaza de la Concordia y concluyó en la gruta de Massabielle. El hilo que enlazó cada etapa fue una respuesta a la gran sed contemporánea: ningún pobre es una carga, ningún recién bautizado es un número y ningún corazón se sacia con los ídolos que prometen felicidad y dejan vacío. Ante la Virgen de Lourdes, el Papa puso a Francia —sus familias, jóvenes, enfermos, gobernantes y heridos— bajo la intercesión de la Inmaculada.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariciones de la Virgen María más conocidas que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diferente grado…
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…


















