Desde hace décadas, el católico que intenta mirar la historia de España y de América se encuentra entre dos fuegos. De un lado, un relato negro que reduce casi cinco siglos de presencia hispánica a una operación de saqueo y exterminio en la que la Iglesia habría sido cómplice imprescindible. Del otro, una épica autosatisfecha que se refugia en las glorias de la evangelización para esquivar cualquier examen de conciencia, como si el pecado de los hijos de la Iglesia no hubiera tenido consecuencias muy concretas en la vida de millones de personas. Entre esos extremos, muchos fieles viven con una sensación incómoda: aman a la Iglesia, quieren a su país, pero no terminan de saber cómo encajar los claroscuros del pasado sin traicionar la verdad ni la caridad.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….


















