Actualmente Emanuela Perrone vive felizmente casada con su marido y sus dos hijos en el norte de Italia. Una vida que en nada parece diferenciarse de otras salvo por un detalle: aún son muchos los que la recuerdan como protagonista de una historia dedicada al progresismo como homosexual, militante anticristiana y defensora del aborto. La suya es una vida que refleja como cada uno puede ser protagonista de su liberación y al mismo tiempo comprobar el abismo que media entre lo que puede prometer el mundo y lo que encontrar en Dios.
Autor: José María Carrera Hurtado
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…


















