En el evangelio de hoy, Miércoles, 25 de febrero (Lc 11, 29-32), Jesús expresa un lamento conmovedor por la situación de un mundo cuyo corazón endurecido no se deja alcanzar por su amor. De este modo, cada uno de nosotros podemos sentirnos interpelados. La única solución, allí donde nuestra alma se encuentre, es volver a Cristo. Transformados, Jesús nos pone también a nosotros como testigos para nuestra generación. En este vídeo te explico todas las implicaciones del evangelio de hoy.
Autor: Valentín A. Lara
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…



















