Las dos perspectivas plenas
P. Edouard-Marie Gallez csj
De forma espontánea, todos los conversos dicen: «Me he encontrado con Jesús». Se refieren a su experiencia, pero, cuando hablamos en términos generales del Encuentro con Jesús, ¿no nos referimos a momentos y aspectos diferentes, entre los que a veces se generan grandes confusiones?
Si lo pensamos bien, el hecho en sí del encuentro ya tiene algo de misterioso. No es casualidad que la palabra «encuentro» [con] no apareciera hasta el siglo XVIII, tanto en las lenguas latinas como en las germánicas, y sin duda también en otras lenguas en la misma época1. Antes, los conversos sólo podían decir: He encontrado a Jesús o he conocido a Jesús. En el primer caso, nos dan ganas de preguntarles ¿dónde?, y en el segundo ¿cómo?. Faltaba una palabra, y esa carencia supuso un grave obstáculo para la…
Autor: Daniel Iglesias Grèzes
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