Podría resultar un auténtico despropósito plantearse esta cuestión, cuando toda vida es única, y puede en general abarcar intensidades muy dispares y ser, desde muy atareada con graves responsabilidades, a todo lo contrario, sencilla y aparentemente fútil; aunque en realidad todo ese abanico de posibilidades puede converger, si se quiere, en un solo propósito: darle un sentido a todo lo que uno hace. A veces las tribulaciones te llevan a una encrucijada en la que tu vida se desnuda completamente de todo lo que antes tenía un lugar de acuerdo a una jerarquía de valores, que de repente se desmorona en su mayor parte, por la cantidad de menudencias con las que has ido llenando tu tiempo. El mundo absorbe, te envuelve, y cuanto más pudiente es ese mundo, más cosas, más intereses, más preocupaciones… y más difícil es conservar ese propósito.
Chesterton es un ejemplo de…
Autor: Marta Pérez-Cameselle
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….


















