“’Padre, si quieres, aparta de mi esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya’. Entonces se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba. Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra”. Así recogió el evangelista San Lucas uno de los momentos más duros e impresionantes que padeció Jesús poco antes de morir. Tanto que llegó incluso a sudar sangre.
Esto ocurrió en el huerto de Getsemaní, donde hoy se levanta la basílica de las Naciones que guarda la Custodia de Tierra Santa y que se alza en la ladera del monte de los Olivos en Jerusalén. Y precisamente, este lugar está directamente vinculado a la fiesta de la Preciosísima Sangre de Cristo que se celebró este pasado 1 de julio y que en realidad se extiende a todo este mes.
De este modo, se ha aprovechado esta festividad…
Autor: ReL

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariencias de la Virgen Maria mas conocidas, y que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diverso…



















