Jesús se aproxima a Jerusalén a celebrar la Pascua. Va a entrar en la ciudad santa. Pero, el Señor no se presenta como un rey guerrero, o un rey que se prepara para la lucha. Sino que como un rey que lleva la paz, el saludo del Shalom, al pueblo. Él, es el Nuevo Salomón que llega a la ciudad, en un pollino de asna, aclamado por todos. Jesús encarna la Sabiduría de Dios. En él, se se da a plenitud el reinado que Dios promete a David. Un rey salido de sus entrañas va a consolidar su reinado. Como el rey Salomón entra en Jerusalén en un asno, el de su padre, el rey David. Jesús entra en Jerusalén en un pollino, como rango de su realeza.
Autor: Belén Sotos
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