Era el mes de marzo de 2017. Apenas tenía 18 años y, desde hacía unos meses, había comenzado a estudiar Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad CEU San Pablo. Unos meses antes, había dudado en embarcarme en esta travesía académica al observar que el plan de estudios incluía cinco asignaturas de grandes textos del pensamiento político. En la guía docente, ese texto sagrado e inviolable de los funcionarios de la Aneca, se me indicaba que debía estudiar las obras de Tucídides, Platón, Aristóteles, Cicerón, San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Hobbes, Rousseau, Tocqueville o Donoso Cortés. En ese momento, después de haber cursado dos años de Filosofía en bachillerato, me aterraba la idea de tener que seguir subrayando una pila de apuntes insustanciales y confusos, acompañados de absurdas presentaciones en Powerpoint.
Sin embargo, aquella tarde de jueves…
Autor: José Andrés Calderón
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…


















