Todos hemos experimentado cómo, en un solo instante, un acontecimiento trágico es capaz de transformar nuestra vida al enfrentarnos de golpe a la dolorosa e ineludible realidad del sufrimiento; el cual nos revela nuestra fragilidad y vulnerabilidad. Ya que el dolor, junto con la muerte, es inevitable en la vida de todo hombre y constituye, además, el gran misterio que acompaña a la humanidad: cómo Dios, bueno y omnipotente, permite el mal.
Autor: Angélica Barragán
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos hábitos espirituales que debemos conocer para vivir una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este artículo…



















