Tras el bautismo un óleo diferente al de exorcismo, el óleo el de acción de gracias, era administrado por los presbíteros y a continuación el Obispo crismaba a los neófitos[1]. En los ritos de la iniciación cristiana, el óleo comunicaba el don del Espíritu Santo.
Abundan los testimonios en este sentido. No tardó mucho en unificarse esta doble unción post-bautismal, quedando reservada la Crismación al Obispo para la comunicación del Don del Espíritu, en la misma celebración bautismal o diferida en el tiempo.
Autor: Javier Sánchez
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…



















