Los que mueren en amistad de Dios pero no están suficientemente preparados para entrar inmediatamente en el Cielo (lo que, según parece probable, incluiría a casi todos los creyentes que mueren confesados) pasan tras la muerte un proceso de purificación («probados como por fuego», dice la Biblia) que la tradición latina llama Purgatorio. Los vivos pueden ayudar a sus seres queridos difuntos con un «empujón final» para ayudarles a llegar al Cielo mediante el poder que Cristo dio a la Iglesia a través de las indulgencias: actos de oración y devoción que ayudan a los difuntos.
Autor: ReL
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…



















