13 de mayo de 1917, en un remoto pueblo de Portugal llamado Fátima, Nuestra Señora se apareció a tres pequeños pastorcitos: Jacinta, Francisco y Lucía.
Lucía tenía 10 años, Francisco 9 y Jacinta, 7 (eran hermanos y primos de Lucía).
Estaban apacentando sus ovejas.
De repente, vieron un relámpago, y Lucía, la mayor, dijo:
Será mejor que vayamos a casa, hay relámpagos y puede venir una tormenta.
Comenzaron a bajar la colina, y cuando llegaron a una gran encina verde, vieron otro relámpago y sobre ella, una Señora vestida toda de blanco.
Se detuvieron, asombrados, y la Señora dijo:
No tengan miedo, no les haré daño.
¿De dónde es usted?, preguntó Lucía.
Yo soy del Cielo, respondió la Señora.
Cuando Nuestra Señora les dijo: Soy del Cielo, inmediatamente los niños comenzaron a preguntar si ellos también irían al…
Autor: Javier Olivera Ravasi
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…



















