El terremoto que sacude hoy a la Iglesia anglicana confirma lo que muchos venían advirtiendo desde hace años: cuando la fe se subordina a la ideología, el resultado es el cisma. La reciente elección de Sarah Mullally como nueva arzobispa de Canterbury —la primera mujer en ocupar ese cargo y símbolo del progresismo eclesial británico— ha provocado la ruptura definitiva dentro de la comunión Anglicana. Su postura no es de rebeldía, sino de fidelidad. En palabras de un arzobispo ugandés, “preferimos la comunión con Cristo antes que con una institución que ha olvidado su alma”.
El paralelismo con Roma: la herida de Fiducia supplicans
Lo ocurrido entre los anglicanos resuena inevitablemente en el mundo católico. El eco de la declaración Fiducia supplicans, que abrió la puerta a bendiciones de parejas homosexuales bajo ciertas condiciones, generó una reacción de…
Autor: INFOVATICANA
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…



















