El terremoto que sacude hoy a la Iglesia anglicana confirma lo que muchos venían advirtiendo desde hace años: cuando la fe se subordina a la ideología, el resultado es el cisma. La reciente elección de Sarah Mullally como nueva arzobispa de Canterbury —la primera mujer en ocupar ese cargo y símbolo del progresismo eclesial británico— ha provocado la ruptura definitiva dentro de la comunión Anglicana. Su postura no es de rebeldía, sino de fidelidad. En palabras de un arzobispo ugandés, “preferimos la comunión con Cristo antes que con una institución que ha olvidado su alma”.
El paralelismo con Roma: la herida de Fiducia supplicans
Lo ocurrido entre los anglicanos resuena inevitablemente en el mundo católico. El eco de la declaración Fiducia supplicans, que abrió la puerta a bendiciones de parejas homosexuales bajo ciertas condiciones, generó una reacción de…
Autor: INFOVATICANA
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…



















