El lenguaje, vehículo de nuestros pensamientos, es de capital importancia. De ahí que la manipulación de éste se haya utilizado, a través de la historia, como una poderosa arma política capaz de influir y transformar el pensamiento de la sociedad. Como bien lo ejemplificase George Orwell en su famosa novela 1984, la imposición de un “neolenguaje” (formado con la creación artificial de nuevas palabras y la deformación del sentido natural de varias de las existentes) tiene el poder de manipular las mentes de la sociedad haciendo parecer razonables y normales comportamientos, deseos y actitudes que solían ser considerados nocivos y perjudiciales por la mayoría.
Así, con la repetición constante, a través de diferentes medios, de determinadas palabras y frases ambiguas y engañosas, se logra infiltrar en la sociedad conceptos hasta entonces inadmisibles transformando,…
Autor: Angélica Barragán
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